26-02-2026
Arbancón pone el foco en la vivienda y la integración como claves frente a la despoblación en el foro “Conversa Guadalajara”
El alcalde de Arbancón participó este miércoles en el primer encuentro del ciclo “Conversa Guadalajara”, impulsado por SER Guadalajara con el apoyo de Fundación Ibercaja y la Diputación Provincial de Guadalajara, un espacio de diálogo concebido para reflexionar sobre los grandes retos de la provincia desde una perspectiva reposada y constructiva.
Bajo el título “¿Está Guadalajara despoblada? Del Corredor a los pueblos”, el foro abordó el desequilibrio territorial existente en la provincia, donde el 3% del territorio concentra el 90% de la población. El debate contó con el análisis técnico del Observatorio de la Despoblación de Guadalajara, representado por Alexandra Gorneanu, y con la participación institucional del presidente provincial, José Luis Vega, junto a alcaldes de distintos puntos del territorio.
Intervinieron la alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, el alcalde de Azuqueca de Henares, Miguel Aparicio, y el alcalde de Arbancón, Gonzalo Bravo, quien, junto con María Jesús Merino, centró su intervención en uno de los obstáculos más determinantes para el futuro de los pueblos: la vivienda.
En este contexto, Gonzalo Bravo, subrayó con claridad el principal obstáculo que encuentran muchos municipios rurales para atraer y fijar población: “El secreto está en la vivienda. Hay empleo, pero no vivienda.”
Con esta afirmación, puso sobre la mesa una de las paradojas del medio rural: existen oportunidades laborales y calidad de vida, pero la falta de vivienda disponible —en alquiler o en venta en condiciones adecuadas— frena la llegada y asentamiento de nuevos vecinos.
Además, añadió un elemento menos tratado en el debate público: la integración. “Tenemos que integrar a quienes vienen para que se quieran quedar. De esto casi no se habla.”
En un contexto en el que Guadalajara es una provincia de acogida y el medio rural comienza a percibirse como un destino positivo —gracias a la conectividad digital, el teletrabajo, un estilo de vida más saludable, la naturaleza y el patrimonio, la producción agroalimentaria y las soluciones comarcales eficaces en salud, educación y transporte—, Arbancón defendió que el reto no es solo atraer población, sino consolidarla.
El mensaje fue claro: el futuro de la provincia no depende únicamente de grandes infraestructuras o estadísticas demográficas, sino de políticas prácticas y humanas que faciliten vivienda accesible y construyan comunidad.
El foro contó también con el análisis del Observatorio de la Despoblación de Guadalajara, que subrayó que, con visión a largo plazo, la provincia puede seguir creciendo, pero sin dejar atrás a gran parte de su territorio.
Arbancón quiso trasladar una visión realista pero optimista: los pueblos tienen oportunidades, tienen empleo y tienen calidad de vida. Ahora el reto es garantizar condiciones estructurales que permitan transformar ese potencial en arraigo.





